Ojo

El desconocimiento del Glaucoma

Se estima que en España más de medio millón de personas sufren glaucoma pero sin embargo la mayoría de los afectados lo desconoce. Sabiendo que esta afección es la segunda causa mundial como origen de la ceguera debemos tomar medidas y esto solo pasa por someternos a las correspondientes evaluaciones de vista.

Mediante un simple control periódico de la presión intraocular podremos prevenir el glaucoma o al menos detectarlo a tiempo. En el Centro Óptico Paracuellos revisamos sus ojos para evitar los daños que el Glaucoma puede ocasionar en su visión. Al ser una enfermedad en la que no se aprecian síntomas es dificil detectarla salvo que nos sometamos a algunas de las revisiones periódicas que recomendamos.

El glaucoma es una lesión que se produce en el nervio óptico. Una de sus principales características es su elevado índice de la presión intraocular, la cual provoca una pérdida progresiva de la visión del afectado, comenzando generalmente por la periferia del campo visual. Entre sus efectos la baja visión es uno de los que más preocupa y además se estima que puede ocasionar, en las situaciones más graves un 5% de casos de ceguera. La buena noticia es que si la detectamos a tiempo la mayoría de estos casos, más del 90% se pueden evitar, Una vez más le detección temprana se convierte en una gran ventaja.

Como no somos capaces de detectarla a simple vista puesto que no se aprecian síntomas solo tenemos una herramienta con la que trabajar la detección temprana a través de revisiones rutinarias. Como la edad si que juega un papel importante debemos entender que cuantos más años tengamos más posibilidades tenemos de padecerla.

El glaucoma puede aparecer en cualquier persona pero estos grupos, según nos indican desde el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas ofrecen una mayor predisposición:

  • Mayores de 45 años que no se hayan sometido a un examen ocular en los últimos años.
  • Personas con antecedentes familiares de glaucoma, en especial de familiares directos como padres o hermanos.
  • Pacientes con una presión intraocular alta.
  • Personas con miopía elevada (mayor de 5 dioptrías). El nervio óptico de los ojos miopes es más susceptible a la lesión que el de los no miopes.
  • Pacientes medicados con corticoides (en cualquiera de sus formas de administración).
  • Personas que hayan sufrido un golpe o traumatismo en el ojo.
  • Personas con diabetes. El aumento de los niveles de glucosa en sangre puede provocar graves daños en la retina (retinopatía diabética). Conviene llevar un buen control de la diabetes y someterse a revisiones oculares periódicas.